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Salta, Argentina

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Lugareños denuncian que nadie los rescató del fuego y que bomberos llegó a sacar fotos

28/7/2017

 Un lugareño de El Manzano, supuestamente asistido por rescatistas, llegó a su casa en la misma mula que lo salvó de las llamas. Temen que los quieran correr del lugar.

 

"Defensa Civil miente, llegaron tarde el martes cuando ya había pasado todo, no rescataron a nadie", así comenzó el diálogo Natividad Espíndola, el lugareño de 62 años que combatió junto a otros vecinos el fuego en las alturas de El Manzano, durante cinco días, entre la zona de La Aguada hasta El Remate.

Entre un sector y el otro, existen 30 kilómetros lineales, pero las profundas quebradas y lo escarpado del terreno obligan a caminar horas y horas con mucho cuidado entre un punto a otro.

El riesgo de desbarrancadas y accidentes de todo tipo siempre está presente. Y para llegar al lugar de atención sanitaria más cercano, se necesitan 6 horas a caballo u 8 a pie. Cualquier descuido puede ser fatal para los puesteros que luchan día a día junto a su ganado de subsistencia.

"Los muchachitos que llegaron a la zona eran cuatro, en ese momento había algo de fuego en una bajada y ellos lo sofocaron y sacaron fotos, pero no era necesario. Entiendo que no es culpa de ellos, pobrecitos, alguien los mandó a esa zona. El que es culpable de todo esto es la persona que provocó el fuego. Alguien nos quiere correr de la zona", dijo.

Entre la molestia, la bronca y con la preocupación en su rostro, Espíndola comenzó el relato de lo sucedido.

El hombre vive en la zona de El Rodeo, cría algunas vacas. Heredó estas tierras de sus abuelos. En su puesto el fuego alcanzó algunas mantas y ropas. La improvisada estructura de adobe y techo de barro no sucumbió del todo.

"Combatí las llamas durante cinco días. El poncho mío se me quemó al hacer pasar a mi mula por medio del fuego. Éramos unos cuantos puesteros que apagamos las llamas. Después el fuego se fue para el alto (cerro) y el viento frío empezó a apagarlo. Ahora quedó todo cenizas. No hay pasto", afirma.

 

Natividad cuenta que el fuego comenzó a amenazar al ganado y los puestos de la zona de Tajamar, Rodeo y La Aguada a principio de la semana pasado. El jueves y viernes fueron las peores horas vividas en el tiempo que duró el siniestro.

 

"Arriba hay señal del celular. Así nos comunicamos con nuestra familia. Esos días pedidos por favor que nos manden ayuda. Estábamos desesperados. Estamos seguros que algún mal intencionado provocó el fuego". Insiste en su sospecha de que alguien los quiere "correr de esos cerros".

 

El hombre, entrado en años, habla con una tonada serena y firme a la vez. Dice que la gente de campo no miente y que faltaron a la verdad desde Defensa Civil.

 

"Defensa Civil miente. Me gustaría hablar de frente con el responsable de estos bomberos. Nadie nos rescató. Yo llegué a mi casa de Rosario de Lerma en la misma mula que salvé de en medio el fuego. Yo pido la verdad. Y espero que me cumplan, yo no estoy jugando con la verdad. No miento. Que me lo digan en la cara. El fuego cuando pasó, recién aparecieron estos pobres muchachos".

 

El fuego cruzó desde la zona alta de El Manzano, llegó a la quebrada de La Aguada, kilómetros abajo antes de llegar a la escuelita de El Manzano, pasó a Tajamar y de ahí al Rodeo y llegó al otro lado en la zona conocida como El Remate, en la jurisdicción de Quijano, cerca del cerro La Virgen.

 

En esa zona tienen puestos Primitiva Espíndola, Timoteo Zerpa y José Colque. El fuego fue tan repentino que los venados quedaron atrapados por las llamas. "Algunos murieron calcinados y otros nos seguían para la zona más baja, por donde salimos. El que provocó todo esto sabía que era peligroso para nosotros. No vaya a ser cosa que todos los años pase lo mismo. Me parece sospechoso".

 

Por otro lado, Espíndola asegura que el helicóptero enviado a la zona aterrizo en la zona plana de El Manzano y luego de unos minutos levantó vuelo y se fue. “Desde donde yo estaba sentí el helicóptero. Después al otro día un vecino me dijo que estuvieron 10 minutos, dejaron unas cosas, sacaron fotos y se fueron. Y nada más. A mí nadie me rescato”. La zona es utilizada para la cría de ganado. Pero el mantenimiento de estos animales se hace cada día muy difícil. Falta de pasturas y forraje. Desde El Manzano hasta Cerro Negro de Tirao, décadas atrás solían vivir muchas familias. Con el tiempo comenzaron a emigrar a los pueblos y a la ciudad de Salta buscando oportunidades. Llamativamente desde entonces han aparecido compradores de grandes extensiones de estos cerros.

F: ElTribuno

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